Y NACIERON FLORES EN EL SÁHARA

(En papel, audiolibro y digital)

‘Y nacieron flores en el Sáhara’ es el nuevo libro que tengo el gusto de presentar, en esta ocasión, en varias versiones: en papel, digital y , novedad, también en audiolibro para quien no pueda leer o simplemente le guste vivir las historias de manera diferente, apreciando el sentimiento que la narradora, Aitana Fernández Solano, imprime a cada uno de los pequeños relatos.

En él se narra, en breves cuentos, el viaje a los campamentos saharauis que realicé junto con unos amigos en diciembre de 2019 para visitar a su familia saharaui y llevar ayuda material. Una fantástica aventura en un lugar único en el mundo, la inhóspita ‘hamada’ argelina, donde habitan desde hace 45 años parte del pueblo saharaui, el que tuvo que huir de la guerra que Marruecos inició contra ellos para expulsarles de su tierra. Un proceso de descolonización inacabado sin vías claras de solución.

Pero este libro no habla de esa guerra, del conflicto. Habla de lo que encontré allí: de sentimientos, de emociones, de los niños, «salvajes y templados», de las mujeres que levantaron esos campamentos, impresionantes mujeres que hacen que cada día salga el sol en Tinduf, del té que une familias y el tiempo, del desierto, de su luz, vacío, vida, viento.

Es un libro muy especial, editado en alta calidad gráfica, de 86 páginas, a todo color. Está ilustrado con fotografías que realicé allí mismo y acuarelas que he pintado para este libro. También hay ilustraciones de mi hija Leyre López García.

Los cuentos son breves, poéticos, emotivos, y describen, como un rayo de luz, un momento, un sentimiento, sonido, mirada o risa, y también la esperanza, voluntad de todo un pueblo, en volver al mar.

LA CONTRAPORTADA LO EXPLICA:

31 de noviembre de 2019: A pesar de las alertas de atentado yihadista contra los españoles que pensaban viajar a los campamentos de refugiados saharauis, el viajero y sus amigos llegaron a Tinduf (Argelia). Y los campamentos se inundaron de niños, ilusión, alegría, lágrimas, risas, proyectos, ayuda, cariño, amor, amistad, descubrimiento, sorpresa, conocimiento, calor, lluvia y poesía.

Y no es lo visible lo que de verdad le fascina. Son los sentimientos que brotan al oír la risa de los niños, la voz de las mujeres, quienes cantan la música del desierto y gritan su necesidad, su lucha. Son retazos de felicidad que queda suspendida en la cuerda floja de una mirada o un silencio, disueltos en el aire o, quizás, pegados a unos brazos cuando rodean su espalda. Todas esas piezas forman el mosaico oculto del mundo, la historia invisible de las cosas.

Ahí reside, o al menos se lo parece, la esencia de su viaje.

Y así comienza:

EL PRÓLOGO

(Escrito por la familia que me acompañó en tan singular viaje, Nines, Edu y María)

«Y nacieron flores en el Sáhara es el perfecto resumen de una fantástica aventura en la que cuatro personas de dos familias diferentes se embarcaron cada uno con su propia razón y del que regresaron siendo una única familia y con un mismo motivo: volver al Sáhara.

Nines, que después de varios viajes a los campamentos había tenido que hacer un paréntesis de once años, necesitaba volver, bien para despedirse del desierto o para decidirse a iniciar nuevos proyectos. Edu había vivido con intensidad los viajes de su mujer, aunque nunca había participado en ellos in situ, por lo que necesitaba experimentar por él mismo todo lo vivido desde lejos. 

María, la hija, que viajó en la tripita de Nines en su última estancia, comprendió, al igual que su padre, que había llegado el momento de vivir la experiencia por su propio ser, aunque tenía algo de miedo e incertidumbre.

Teo, “el viajero”, un amigo, que, después de multitud de horas de estudio de la historia del Sáhara, escribió la fascinante novela El largo invierno Saharaui, necesitaba visitar el desierto y conocer a sus gentes para descubrir si el mundo creado en su obra era tan real como él lo había descrito.

En este fantástico viaje a un inhóspito lugar como son los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, en pleno corazón del desierto, aparte de hallar el mayor de los tesoros, la verdadera y desinteresada amistad, se encontraron también a sí mismos.»

EL MIEDO Y LA DUDA

¿Qué hacemos?, se preguntaron. Los servicios secretos habían alertado del riesgo de atentado contra españoles en el Sáhara. Era una “información fiable”, decía la ministra. Dos días más tarde tenían previsto volar a Tinduf con 350 personas más. Llevaban ayuda en grandes sacos y toneladas de cariño a sus familias saharauis.  

Las autoridades del Frente Polisario mostraron pesar y asombro por esa declaración del gobierno español. Para sorpresa de todos, las televisiones se inundaron de mapas saharauis. Se hablaba de los campamentos, del peligro yihadista, del gran trabajo del gobierno. Pero no se hablaba de la nakba, del napalm y fósforo blanco que quemó Um Draiga, de la muerte, de la guerra, del exilio. No se hablaba del ocupante ilegal de dos tercios del territorio. No se hablaba del Muro de la Vergüenza marroquí.

Solo hay razones políticas e intereses por la sorprendente complicidad entre ambos gobiernos, dijo el delegado saharaui. El ocupante busca frenar la ayuda que llega de España y que no se celebre el próximo congreso del Polisario. Y la ministra insistía: está al margen de cualquier consideración política. 

Pero no la creyeron. 

Y los campamentos se inundaron de niños, ilusión, alegría, lágrimas, risas, proyectos, ayuda, cariño, amor, amistad, descubrimiento, sorpresa, conocimiento, calor, lluvia y poesía. 

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VERSIONES DE ‘Y NACIERON FLORES EN EL SÁHARA’:

1.- SI TE INTERESA CONSEGUIRLO EN PAPEL:  Alta calidad de impresión, ilustrado, a todo color. Puedes solicitarlo al autor a través del email: teodorobasterra@gmail

2.- DIGITAL: Si deseas el libro en versión digital, lo puedes descargar desde Amazon.

3.- AUDIOLIBRO: Narrado por Aitana Fernández Solano, encontrarás emoción y sentimiento en cada palabra.

Puedes descargarlo totalmente GRATIS a través del CODIGO QR que aparece en cada ejemplar.

Aquí puedes oír unos cuentos y apreciar otra forma de vivirlos:

El miedo y la duda
Prólogo

Muchas gracias.