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‘El largo invierno saharaui’ es una novela que mantiene dos líneas narrativas: la personal de la protagonista y la del ‘conflicto’ del Sáhara Occidental

Esther Baquero es la inspectora de la Policía Nacional que investiga en Gdeim Izik el pasado de un hombre ejecutado en Barcelona. Ese hombre había sido su gran amor de juventud. Es una mujer doliente, que sufre el peso de sus vivencias, relaciones, carencias, necesidades… El alcohol, el tabaco, el sexo… se convierten en refugios, en apoyos de una vida marcada por su padre y el amor de dos hombres.

Pero, ¿qué es el Sáhara Occidental?

Es en el Magreb, que incluye Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritania, Libia… y el territorio del Sáhara Occidental, es donde conviven árabes con bereberes en un escenario donde encontramos varios dialectos.

En ese territorio se inscribe el conflicto del Sáhara, y el tema de fondo de la novela ‘El largo invierno saharaui’.

La lucha de los saharauis por su autodeterminación ha creado tensiones entre las poblaciones mauritanas, marroquí y argelina.

Un estudio serio de su realidad pasa por tener en cuenta esas divisiones, pero también las fronteras impuestas en el reparto de las colonias. 

INDEPENDENCIA DE MARRUECOS

La idea del “Gran Marruecos” todavía persiste

Marruecos, tras alcanzar la independencia en 1957, reclamó como propio, en la idea del Gran Marruecos, el territorio del Sáhara Occidental. Reclamación a la que inicialmente se unió también Mauritania.

¿De dónde nace el llamado ‘conflicto saharaui’?

Los saharauis, apoyados por Marruecos, en 1957 se levantaron en armas contra la ocupación española organizando un Ejército de Liberación Nacional que fue derrotado por la intervención conjunta franco-española en 1958. Diez años después los saharauis crearon el Movimiento de Liberación de la Sahia el Hmara y Río de Oro, reprimido hasta su desaparición en 1970.

Marruecos presionó a España con la “Marcha Verde

Sin embargo, no se doblegó el espíritu independentista saharaui que, en 1973, crea el Frente Polisario (Frente Popular para la Liberación de la Sahia el Hamra y Río de Oro).

Ante tal situación, España, en 1974, intentando frenar las actividades del Polisario, quiso conceder una mayor autonomía a los saharauis mediante un referéndum que no fue admitido por Marruecos pero si por la ONU.

A partir de entonces, Marruecos, en 1975, ejerció presión a España a través de la Marcha Verde sobre el Aaiún y el gobierno español decide, en plena agonía del general Franco, la evacuación del Sáhara, lo que efectúa en 1976, tras la firma de un acuerdo con Marruecos y Mauritania para compartir la administración del territorio, el llamado “Acuerdo tripartito de Madrid”. Acuerdo contestado por el Frente Polisario y Argelia.

“la guerra podía haber supuesto la pérdida de la aún no estrenada corona de España de D. Juan Carlos I”

España tuvo que decidir si entrar en guerra con Marruecos… o dejar la provincia del Sáhara Occidental.

Con seguridad no hubiera tenido el respaldo nacional ni internacional. Por otro lado, la guerra podía haber supuesto la pérdida de la aún no estrenada corona de España de D. Juan Carlos I, y hubiera significado, casi con seguridad, la caída de la monarquía alauita. Algo muy peligroso para la zona, algo que no deseaba ningún país occidental por lo que supondría de desestabilización de la zona.

Aún hoy, esa razón es quizá la más importante para entender por qué no se soluciona la situación de los saharauis. Esa, y la económica, ya que las riquezas saharauis proporcionan buenos beneficios a Marruecos.

ACUERDOS TRIPARTITOS DE MADRID

El 14 de noviembre de 1975 se firmaron los ‘Acuerdos tripartitos de Madrid’ entre Mauritania, Marruecos y España.

Tras la marcha de las tropas españolas, el Frente Polisario declara la constitución de la República Árabe democrática (RASD) y seguidamente las fuerzas marroquíes y mauritanas ocuparon las ciudades del Sáhara Occidental expulsando a los saharauis que se organizan en campamentos en el interior que fueron atacados por tierra y aire (incluso empleando bombas de fósforo y napalm).

“Para los saharauis, el infierno acababa de empezar”

Desde el Norte y el Sur, Marruecos y Mauritania, respectivamente, ávidos por ensanchar las fronteras, se aprovecharon de la debilidad de España y enviaron sus ejércitos a ocupar un vasto territorio, desértico y poco poblado, pero de enorme riqueza natural.

La ONU se opuso a la ocupación, pero no hizo nada para detenerla.

“Más de cuarenta años después, se mantiene la ocupación”

El Polisario no pudo detener el avance de sus vecinos. En pocos meses miles de saharauis murieron y alrededor de la mitad de la población nativa fue desplazada.

Hoy, más de cuatro décadas después, aquellos refugiados y sus familiares, casi 100000, aún viven en el duro exilio en los campos de Tinduff, en Argelia separados de sus hermanos del lado atlántico… por un muro de 2720 km.(

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